Graciela Gestoso Singer

Mundo Verde

Escrito por ggestoso 04-03-2006 en General. Comentarios (3)

 

 

Tu también puedes ayudar al planeta

 

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RRR … Conoces la ley de las tres R ?



Si todo el mundo cumpliera esta ley, el planeta no estaría hoy en tan mal estado. El azul del cielo sería más intenso, los bosques del mundo no estarían en peligro y darían cobijo a miles de animales y plantas amenazados hoy en día. El mar seguiría siendo el paraíso de las ballenas y de todos los seres que lo habitan y una fuente importante de alimento para muchas especies, incluidos los seres humanos.


¿Cómo es posible conseguir todo esto?

 

                                                                                                                                                    

1. REDUCIR

 

Para darle un respiro a nuestro planeta, tenemos que reducir el volumen de productos que consumimos así como el uso de todo aquello que proceda de recursos naturales que puedan terminarse algún día. No olvides que para fabricar productos de todo tipo, necesitamos materias primas, agua, energía, minerales, etc. que pueden agotarse o tardar muchísimo tiempo en renovarse.


Reducir el volumen de productos no necesarios con los que nos bombardean constantemente en anuncios publicitarios.


Elegir los productos con menos envoltorios, y sobre todo los que utilicen materiales reciclables.

Reducir el uso, en casa, de productos tóxicos y contaminantes, para contaminar menos nuestros ríos y mares.

 

Reducir la utilización de bolsas de plástico para la compra. Llévate siempre una de tela o el carrito de la compra.


Reducir el uso
del papel de aluminio.

 

Reducir el consumo de productos de usar y tirar. Elige siempre las alternativas de cristal, cerámica o tela.

 

Reducir el consumo de energía:

 

Apaga la televisión cuando no la estés viendo.


No dejes abierta la heladera (o nevera) cuando no sea necesario.


Utiliza la bicicleta o el transporte público.


Apaga las luces cuando no las necesites y si hay que comprar lámparas (o bombillas) nuevas, procura que sean de las llamadas "eficientes", que aunque son más caras, a la larga ahorran en el recibo de la luz, ¡además no se funden tanto
como las otras!.


En invierno, es conveniente cerrar los radiadores de las habitaciones que no se utilizan y poner el termostato a una temperatura moderada.

 

Reducir el consumo de agua:

 

Cierra la canilla (o el grifo) si no estás utilizando el agua (al cepillarte los dientes por ejemplo).


Dúchate en lugar de bañarte.


Recuerda en casa que hay que arreglar la canilla (o el grifo) que gotea, o
la cisterna que pierde agua. Gota a gota pueden derrocharse inútilmente, y sin que apenas nos demos cuenta, muchos litros diarios.

 

2. REUTILIZAR

 

Cuantos más objetos reutilicemos, menos basura produciremos y menos recursos agotables tendremos que "gastar".


Comprar líquidos en botellas de vidrio retornables, es decir, aquellas que se tienen que devolver en el almacén, la tienda o en el supermercado al comprar otras nuevas.


Al utilizar papel para escribir, no escribas sólo en una cara y luego tires la hoja. Utiliza el otro lado para notas, borradores, tomar apuntes, dibujar, etc. También puedes utilizar el papel viejo para envoltorios.


Si en casa toman café y utilizan filtros de papel, puedes proponer que se compren filtros reutilizables y lavables. Es más barato y produce menos basura.


¿Te has cansado de tus juegos, o has crecido demasiado para jugar con ellos? En lugar de tirarlos a la basura, puedes regalárselos a otros niños, por medio de asociaciones de beneficiencia o  caridad, o llevarlos a tu escuela, por ejemplo.


La ropa que ya te queda muy pequeña, tal vez le puede servir a alguien más pequeño que tú. Recuerda que no todos los niños tienen las mismas oportunidades.


También la
madera y los trapos viejos pueden ser aprovechados y reutilizados con otros fines. Busca en tu zona algún sitio donde los recojan.

 

Los niños más pequeños de tu escuela pueden jugar y diseñar sus propios juguetes con platos y vasos descartables, cajitas, cartones, y hasta usar los rollos de papel higiénico y de toallas de papel de cocina vacíos.

 

3. RECICLAR

 

Consiste en volver a utilizar materiales para fabricar de nuevo productos similares.
Este paso debe ser el último de los tres mencionados. Si no puedes reducir el consumo de algo en particular, ni tampoco reutilizarlo, entonces, al comprarlo, ten en cuenta siempre se ese producto puede reciclarse.

 

¿Qué es lo que se puede reciclar sin problema?

 

Papel, cartón, cristal y restos de comida, etc. (para hacer abono orgánico, también denominado compost).


Convence a tu colegio, instituto, o lugar de trabajo de tus padres, para que utilicen papel reciclado y también que se pongan en contacto con un servicio de recogida de papel usado.

 

Así no se tirará a la basura todo el papel que se utiliza, sino que podrá volver a tus manos en forma de papel reciclado. Nunca olvides que para que tu utilices papel, ha tenido que morir un árbol. En casa, separa todo el papel y el cartón que iría a la basura (periódicos, cajas, etc.). Investiga cuál es el sitio más cercano a donde puedes llevarlo.


Si no puedes encontrar un producto líquido en un envase de cristal rellenable, sigue eligiendo el vidrio y luego lleva las botellas vacías a un contenedor de vidrio. Pero investiga siempre primero si en los negocios recogen las botellas para volver a utilizarlas. Siempre es preferible "reutilizar", así no hay que gastar
tanta energía en hacer botellas nuevas.

 

 

Como ahorrar respetando el medio ambiente



25 consejos, de fácil aplicación, que nos ayudarán a contribuir desde nuestros hogares a mejorar el Medio Ambiente.
Para que cambie el mundo hemos de empezar por cambiar nosotros.

 

1.-Antes de comprar un producto pregúntate si realmente lo necesitas. Cualquier consumo innecesario es en esencia antiecológico.


2.-Se crítico con la publicidad. Mira las cualidades de los productos, no los sueños que te venden en los anuncios.


3.-Antes de tirar cualquier cosa a la basura, piensa si se puede reutilizar, reciclar o reparar, o si puede ser útil para otra persona.


4.-Evita las latas de bebidas, vale más el envase que su contenido y apenas se recuperan. La energía necesaria para producir y transportar una lata equivale a la mitad
del envase o bote lleno de petróleo.


5.-La energía que producen las pilas es más de 600 veces más cara que la de la red. Conecta los aparatos a la red siempre que esto sea posible. Si te es imprescindible usar pilas (nunca tires las usadas a la basura), procura que sean recargables.

6.-Desconecta los aparatos eléctricos de la red cuando no están funcionando. Algunos aparatos (
como televisores) siguen gastando hasta un 33% de la energía.


7.-Prescinde de los electrodomésticos innecesarios
como cepillos de dientes, abrelatas, cuchillos eléctricos, etc. Ten encuenta los criterios de ahorro energético al comprar nuevos frigoríficos, lavadoras, etc.


8.-Las lámparas o bombillas de bajo consumo son más caras que las normales, pero duran hasta 8 veces más y consumen la quinta parte de energía para dar la misma cantidad de luz, con lo cual se termina ahorrando energía y dinero.

9.- Evita los aerosoles. Contienen CFCs, causantes de la destrucción de la capa de ozono, u otros gases que también contribuyen al efecto invernadero. Los pulverizadores son una buena alternativa y son recargables.


10.-La gran mayoría de los productos de limpieza que se anuncian no sólo son innecesarios sino también muy nocivos para el medio ambiente. Casi toda la casa puede quedar perfectamente limpia con jabón, bicarbonato, vinagre y limón.


11.-Los ambientadores no eliminan los malos olores sino que desprenden otros más fuertes que nos impiden detectar los primeros.


12.-Evita usar productos agresivos
como los limpiahornos, etc., que impiden los procesos biológicos de depuración del agua. Nunca tires productos tóxicos, pintura o aceite de cocinar al desagüe.


13.-Para ahorrar agua, instala un sistema de doble descarga en el inodoro, ya que vaciar
la cisterna entera supone gastar de 10 a 20 litros. Una gota por segundo son 30 litros al día.


14.-Tapa siempre las cazuelas para no despilfarrar calor. La olla a presión (o express) es la mejor opción: ahorra tiempo y energía. Si no, son preferibles las cazuelas de hierro, acero inoxidable o barro antes que las de aluminio.


15.-En la alimentación, evita la comida basura o precocinada, ya que suele contener muchos conservantes y viene sobreempaquetada. Procura consumir alimentos frescos, de temporada y de producción local.


16.-Rechaza los alimentos envasados en bandejas de poliestireno expandido (o corcho blanco). Los productos no son mejores porque vengan envueltos en plástico.


17.-Guarda los alimentos en la clásica fiambrera o tarros de cristal en lugar de envolverlos o taparlos con película de plástico o aluminio.


18.-Evita los productos que recorren grandes distancias antes de llegar al consumidor. Da preferencia a las alternativas locales.


19.-Aprovecha bien el papel: úsalo por las dos caras, utilízalo reciclado y envíalo después a reciclar. Rechaza el papel blanqueado con cloro.


20.-Coloca un distintivo en tu buzón indicando que no quieres propaganda.

                                                           

21.-Si te es imprescindible usar el auto (o carro) para acudir al trabajo, compártelo con otros compañeros o vecinos. En el tiempo o las vacaciones, no recurras siempre al auto, explora otras posibilidades de viajar o hacer excursiones en transporte público.

22.- Es absurdo pretender estar en manga corta durante el invierno, a costa de gastar mucha calefacción. Es preferible ponerse un jersey. En verano no abuses
del aire acondicionado, que también libera CFCs y daña la capa de ozono.


23.-Evita los productos con PVC. Producen furanos y dioxinas cuando son incinerados.

24.-Si te ha caducado algún medicamento, no lo tires a la basura ni al WC. Llévalo a la farmacia, donde deben hacerse cargo de él.


25.-No agobies a los niños con juguetes. Déjales jugar con su imaginación. Evita los juguetes y la ropa deportiva importados
del sudeste asiático (como Nike), ya que muchas veces son fruto del trabajo infantil y las fábricas suelen ser insalubres, peligrosas y contaminantes.

 

ACTIVIDADES

1. Investiga, Lee y Realiza un breve informe o cartelera en la escuela con dibujos y recortes de revistas y periódicos sobre Ecología: Mundo Verde.

2. Lee y Debate en Clase: La Capa de Ozono.

¿Qué es la capa de ozono?

La capa de ozono es una variedad de oxígeno que se acumula en una de las capas de la atmósfera, llamada estratosfera.

¿Para qué sirve el ozono?

El ozono es muy útil para la vida en la Tierra ya que él impide que los rayos ultravioleta del Sol lleguen a la superficie de nuestro planeta. Como verás, si el ozono no existiera, la vida en nuestro planeta sería imposible; pues los rayos del sol nos calcinaría a todos. Animales, plantas y seres humanos necesitamos de la capa de ozono, no estamos acostumbrados a soportar un nivel de radición alto. Por eso cuando el ozono disminuye la vida en la Tierra se perjudica.

¿Qué lo amenaza?

La capa de ozono está amenazada por los gases que usan las heladeras, los aerosoles, los acondicionadores de aire, y toda la actividad industrial. Estos gases se producen en la Tierra y llegan hasta la estrotosfera produciendo los tan temidos agujeros en la capa de ozono.

¿Cómo evoluciona y dónde se encuentra?

El agujero en la capa de ozono que se encuentra sobre la Antártida es de una superficie terriblemente grande, es tres veces más grande que la superficie de Los Estados Unidos. Se cree que puede afectar Tierra del Fuego y el sur de la parte continental de Argentina y Chile. En el Polo Norte también ha disminuido el espesor de la capa pero no llega a ser todavía un agujero. El actual agujero de la capa de ozono es mayor que el año pasado en esta misma época.

 

¿Cómo colaborar para que el agujero en la capa de ozono no siga creciendo?

El no utilizar aerosoles que dañan la capa es una buena medida. Cada vez que vayas a comprar algún producto en aerosol, lee primero si causa daño y si no aclara que es benigno no lo compres.

Las industrias deberían cambiar los gases clorofluorocarbonados y los gases halones por otros que no causen daño, aunque esto represente más dinero de inversión.

Algunos países, aquellos que lo hacen, deberían abandonar las pruebas nucleares.

Debería disminuir la tala de árboles.

Como verás si queremos contribuir para mejorar nuestro medio ambiente y cuidar del único planeta que tenemos para vivir, hay muchas cosas que podemos hacer, aún desde nuestro humilde lugar.

3. Todos Juntos por un Mundo Verde y Sano: Realiza campañas en tu Escuela o Barrio, junta material descartable y úsalo en la realización y confección de juguetes, juegos u obras de arte !!!

 

¡Atención con lo que se tira!

 

¡Qué feo ver basura tirada donde no hay basureros que la recojan!

¿Sabías qué un pedazo de papel tarda varios meses en convertirse en parte de la tierra y una lata de gaseosa unos 200 años?

 

 

¡Arboles en peligro!

 

El hombre está cortando árboles de los bosques tropicales sin cesar. En lo posible no hay que comprar nada de palo de rosa, caoba, teca y ébano. Están en extincion!!!

¡Colaborá con la naturaleza!

 

 

En el supermercado

No aceptes bolsas de papel cuando vayas a hacer una compra, en cambio podés llevar tu propia bolsa hecha en tela.

¿La razón? Muy sencilla: de un árbol de 15 años de edad se sacan sólo 700 bolsas que en un supermercado grande durarían solamente 1 hora.

 

 

 

¡El árbol es vida!

 

Los bosques son los pulmones del planeta ya que los árboles absorben dióxido de carbono, un gas que sale de la respiración de los hombres y de los animales, pero también de los autos y las fábricas.

Al plantar un árbol se agranda el pulmón del planeta, así mientras das vida te diviertes un montón.

 

 

© Dra. Graciela N. Gestoso Singer

 

Las Cifras del Hambre

Escrito por ggestoso 04-03-2006 en General. Comentarios (6)

 

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Más de 850 millones de personas en el mundo sufren de hambre y desnutrición. Más de 25.000 personas mueren cada día de hambre. El 75 % son niños menores de cinco años. El 10 % de los niños de los países en desarrollo mueren antes de cumplir los cinco años. Son números que asustan, pero que no conmueven a quienes podrían cambiar esta inhumana realidad. Tratar de que esto cambie es tarea de todos aquellos que pretendan distinguirse como humanos. Y al igual que las incansables hormigas, el pequeño aporte de cada uno sumará hasta lograr revertir esta crueldad. Porque sino, sería bueno preguntarse: ¿hacia dónde va la humanidad?

 

En el 2002, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) afirmaba que los progresos logrados durante los años anteriores en la reducción del hambre se habían visto virtualmente detenidos.


Hacia el 2000, la FAO estimaba en unos 840 millones de personas desnutridas en todo el mundo. Los avances más lentos se habían producido en China, Indonesia, Vietnam, Tailandia, Nigeria, Ghana, África Subsahariana y Perú. Unos 6 millones de niños menores de cinco años morían anualmente por causa de la desnutrición. El 70% de los niños que padecen desnutrición viven en Asia, el 26% en África y 4% en América Latina y el Caribe.


Para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), los logros obtenidos a favor de la infancia en los últimos diez años son "dispares". Aunque entre 1990 y 2000 la cifra anual de mortalidad de niños menores de cinco años se redujo en tres millones, aún hay 10 millones que mueren debido a enfermedades prevenibles y más de 600 millones que viven en situaciones extremas de pobreza. Unos 100 millones de niños no reciben educación escolar. Los niños menores de cinco años que padecen de retraso en su crecimiento ascienden a 182 millones (32,5% del total). 1.000 millones de personas (la mayor parte menores) viven sin agua potable.

UNICEF asegura que la desnutrición infantil severa es consecuencia directa del sometimiento de la mujer. Las leyes y tradiciones sociales impiden la confianza en sí mismas de las personas con hambre. Los programas de ayuda con frecuencia generan, involutariamente, la sumisión, la dependencia, la desigualdad y aún la corrupción que retroalimenta las vías de extensión del hambre. El hambre no respeta frontera alguna y, en general, está asociada con la destrucción del medio ambiente, la diseminación de enfermedades y el aumento de los movimientos migratorios. El hambre debilita el progreso económico y amenaza el diálogo y los procesos de paz.

Las catástrofes naturales (las inundaciones y las sequías), así como también las humanas (las guerras) provocan escasez de alimentos y hambre.


Por ejemplo, en Africa, los 15 países que sufren de emergencias alimentarias son Angola, Burundi, Congo-Brazaville, Eritrea, Etiopía, Kenia, Liberia, Madagascar, República Democrática de Congo, Rwanda, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda.


Las severas inundaciones que afectaron Mozambique y Zimbabwe causaron 700 muertes, la migración de medio millón de personas, severos daños en edificios y áreas de cultivo y la propagación de enfermedades (como cólera y malaria).


Africa subsahariana es el escenario de más de la mitad de los conflictos bélicos del globo. En Africa occidental y central sigue creciendo el número de refugiados por las guerras civiles. Según la FAO y el Programa Mundial de Alimentos, en el Sudán, más de 3 millones de personas padecen hambre, provocada por la escasez de alimentos después de la guerra civil y de la sequía. Dos millones de personas murieron en la guerra civil de Sudán y en las consiguientes hambrunas desde la década del '80. En Africa oriental, los efectos de la sequía todavía se perciben en Etiopía, Eritrea, Kenia, Tanzania y Sudán, donde se necesita una urgente asistencia alimentaria para unas 18 millones de personas. En Etiopía, luego de la guerra con Eritrea, unos 6,2 millones de campesinos fueron afectados por la sequía y necesitan alimentos.


La urgencia mayor es eliminar la desnutrición infantil. Sin embargo, las grandes organizaciones internacionales (no gubernamentales) y los programas estatales deben reconsiderar que no se trata sólo de evitar que se pierda otra vida o de llevar alimentos hasta los lugares más remotos de la tierra para paliar por unas horas el fantasma del hambre.


Se deben buscar otras estrategias de desarrollo para que cada niño pueda crecer bien alimentado, educado y con plenos derechos, a fin de gozar de un presente y de construir un futuro mejor para todos.


© Dra. Graciela N. Gestoso Singer

 

Las estadísticas fueron tomadas de: el Proyecto Hambre (ONU); el Programa Mundial de Alimentación de las Naciones Unidas (PMA); la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); Oxfam, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Los Chicos de la Calle

Escrito por ggestoso 15-09-2005 en General. Comentarios (18)
Los niños de la calle necesitan una nueva política social y gubernamental. Esta debería estar basada en principios tales como aprender a escuchar, compartir y dialogar, más que a hablar, dar discursos, regalar cajas de comida y seguir "parchando" o negando esta cruel realidad. En América Latina hay unos 40 millones de niños viviendo en las calles. En Argentina, más de 1.500.000 de niños trabajan en las calles. UNICEF (el Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia) sostiene que existen dos tipos de Niños de la Calle: 1) aquellos que pasan la mayor parte del tiempo en la calle, pero que tienen algún tipo de soporte familiar y regresan a sus casas por las noches, y 2) los que pasan el día y la noche en la calle y no tienen apoyo de una familia. Las estadísticas de las Naciones Unidas informan que en Latinoamérica los niños de la calle tienen entre 8 y 17 años. El 15 % son niñas, quienes en su mayor parte se dedican al cuidado de sus hermanos menores, el trabajo doméstico y el ejercicio de la prostitución. Los niños viven en las calles por diversos motivos: la pobreza, el desempleo de los adultos, la muerte del padre o madre, enfermedades de los mismos, la ausencia de sistemas sanitarios, la carencia de un marco de contención educativo, el abandono por sus padres, la falta de hogar, problemas en las relaciones entre padres e hijos, problemas de alcohol, drogas y delincuencia. En definitiva, la realidad de los niños de la calle es consecuencia de la problemática realidad cotidiana de los padres. Cuanto más se abre la brecha entre los padres y las posibilidades de una inserción activa y productiva en la sociedad, los chicos se distancian aún más de sus familias y del sistema educativo y sanitario. Es muy dificil ayudar y controlar a los niños de la calle, ya que deambulan de un lado a otro, son reclutados por explotadores, atraídos por líderes no positivos, enrolados en trabajados insalubres y, finalmente, devorados en los suburbios de los grandes centros urbanos. En la década del '90, UNICEF nos informaba de la existencia de unos 25.000 niños que trabajaban en las calles y 6.000 que vivían permanentemente en la calle. Un 80% eran varones, 15% eran menores de 8 años de edad, 50% tenían entre 8 a 14 años y 35% entre 15 y 18. En el 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirmaba que 90 millones de niños entre los 11 y 15 años, sin casa, estaban expuestos, como en Brasil y en Kenya, al exterminio y muerte en las calles de todo el mundo. En América Latina eran unos 15 millones los chicos de la calle. Actualmente, en América Latina hay unos 40 millones de niños viviendo en la calle o trabajando en ella. En Argentina, más de 1.500.000 de niños trabajan en las calles. Para sobrevivir en las calles, el niño debe aprender el lenguaje, el comportamiento y las normas de convivencia entre patotas, bandas y líderes. Entre ellos elaboran estrategias de emergencia, tales como la limpieza de parabrisas, la venta de estampitas o caramelos, el pedido de limosna, el robo, a fin de obtener recursos económicos para comer, comprar drogas o alcohol, ir a los video juegos, etc. Entre los problemas de salud más frecuentes encontramos los traumatismos por peleas, golpizas y abusos, y las infecciones parasitarias. El 80% de estos niños usa droga a diario. Las drogas más frecuentes son los pegamentos de contacto, la cocaína, la marihuana y cierto tipo de gases. Las drogas son pagadas con dinero robado o con trabajo (siendo correos de drogas o ejerciendo la prostitución). La sociedad los considera como delincuentes y en ciertos países como el Brasil se han conformado escuadrones de la muerte a fin de exterminar a estos niños. En 1989, el Movimiento Nacional de Niños de la Calle informó acerca de la muerte de unos 450 chicos asesinados en los suburbios del Brasil. La única manera de iniciar un proceso educativo con estos niños es obligándolos a desintoxicarse y alejarse de su ambiente callejero. Muy pocos pueden tomar la decisión de abandonar las calles por razones económicas, estratégicas y sociales. No cuentan con recursos, familias o apoyo institucional permanente. En general, después de un período breve de residencia en refugios institucionales, regresan a las calles, a su propio mundo, el único que conocen y los contiene. Los programas públicos o privados de mayor éxito son aquellos en los que el niño tiene un rol y ayuda a otros en la misma comunidad terapéutica y en las calles. Las instituciones con menor éxito son aquellas en las que se le dice al niño lo que debe hacer, se les crea un falso mundo, se le prohibe visitar su verdadero mundo (las calles), y se los retiene contra su voluntad por períodos prolongados. La caridad y los asilos no resuelven la injusticia económica y social, ya que forman parte de la cultura de los "parches" al disimular temporalmente las causas que producen el abandono, el desamparo, el maltrato y el abuso. Sin embargo, estas mismas instituciones son importantes en gran medida para abordar y estudiar la problemática de los chicos pobres y de la calle. Nos encontramos ante un gran desafío, el establecimiento de una nueva política social y gubernamental para ayudar al niño de la calle. Los conceptos esenciales serían: aprender a escuchar, compartir y dialogar, más que a hablar, dar discursos, regalar cajas de comida y seguir "parchando" o negando esta cruel realidad. Las estadísticas fueron tomadas del Fondo de la Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Movimiento Nacional de Niños de la Calle (en Brasil). Nota realizada por Graciela N. Gestoso Singer.